La desvastación del descampado de Miraflores

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El 26 de abril de 2022 entraron las máquinas al descampado contiguo al C3A. Un espacio natural de singular importancia al contener más de 70 especies, ser reserva de alimento en el meandro del Guadalquivir y único refugio para la "Astragalus boeticus". La Sociedad Cordobesa de Historia Natural, Plata, diversos profesionales y TBA21, han estado trabajando y pensando en los últimos meses acerca de la importancia de preservar espacios naturales dentro de la ciudad y darle usos comunitarios a los descampados con una clara vocación de proponer planes de futuros sostenibles para Córdoba. 

A continuación y de forma cronológica, relatamos cómo ha sido éste proceso hasta llegar a un estado de catarsis como supone arrasar este contexto natural para convertirlo (creemos será así) en un parking. 

Es primavera de 2021. Rafael Tamajón, biólogo miembro de la Sociedad Cordobesa de Historia Natural, nos alerta de la presencia de la Astragalus boeticus en el descampado contiguo al C3A, una leguminosa de valor interesante al haberse utilizado como sustituto del café en el siglo XIX y principios del XX. “El Café de los Pobres o Garbancillo” como popularmente se denomina, tiene presencia en el norte de África, sierras de Andalucía e incluso en Mallorca, sin embargo, en Córdoba solo de manera excepcional en el descampado citado en Miraflores. 

Frutos de Astragalus boeticus

Cuando Rafa comparte esta información con Plata se nos ocurre activar esa presencia de la Astragalus boeticus a través de nuestro proyecto ¡Vives en una Ciudad Agrícola!, un programa de actividades financiado por la Fundación Carasso que hasta 2023 pretende que la ciudadanía tome conciencia del privilegio de habitar un espacio fértil como el Guadalquivir a su paso por Córdoba. Y de paso, ver cómo lo estamos destruyendo con urbanismos descontrolados y plantaciones de la agroindustria. 

Junio de 2021. Rafael Tamajón y Carlos Monleón recolectando semillas.

La primera acción estaba clara. Recolectar semillas de la Astragalus boeticus del descampado e intentar multiplicarlas en otro espacio, el más adecuado y afín, el proyecto de agroecología Culturhaza en Villarrubia, colaboradores también en ¡Vives en una Ciudad Agrícola! 

La recolección tuvo lugar en junio de 2021 por parte de Rafael Tamajón, Plata y Carlos Monleón, en adelante, artista que con su proyecto “Café Bioma”, iba a estar encargado de realizar una acción donde entre otras cosas, pudiéramos degustar el “café de los pobres” en junio de 2022. Simbólicamente, ese pequeño sorbito de café, nos haría tomar conciencia hacia otras especies que viven y habitan el mismo espacio, especies que equilibran nuestro ecosistema, especies que junto a otras suponen una riqueza paisajística dentro de las ciudades y también alimento para pájaros e insectos. 

Detalle de vaina y semillas de Astragalus boeticus

En otoño de 2021 sembramos semillas de la Astragalus boeticus en Culturhaza. La domesticación no está siendo sencilla y solo 4 plantas lograron crecer. Tras el suceso en el descampado de Miraflores, esas plantas son ahora nuestro único “banco de semillas” dentro del término municipal de Córdoba junto a algunas semillas que Rafa Tamajón depositó en el Banco de Germoplasma del Jardín Botánico. 

Carlos y Agripino sembrando en Culturhaza

A finales de año comenzamos las primeras reuniones con la Fundación TBA21. Independientemente de su labor dentro del C3A, su comisaria Daniela Zyman y todo el equipo poseen una vocación avanzada hacia modelos de gestión cultural, comisariado y organización de programas que combinan arte-naturaleza-agriculturas. Fue fácil encontrar lenguajes comunes entre TBA21 y Plata  y desde el primer momento consideraron que nuestra labor con ¡Vives en una Ciudad Agrícola! debía apoyarse (ya se buscarían las maneras). Hacia enero de 2022 comenzó a perfilarse un plan para el descampado y TBA21 advirtió al Ayuntamiento del potencial que podía tener tanto para la ciudad como para el propio C3A de un proyecto comunitario donde aunar todas las preocupaciones hacia una ciudad de futuro conectándose en acciones multidisciplinares de arte y naturaleza. Desafortunadamente las conversaciones no dieron fruto como hemos visto con la entrada de las máquinas y retroexcavadoras. 

Desde Plata paralelamente continuamos haciendo visitas al descampado durante el invierno y primavera, visitas guiadas por Rafael Tamajón que nos hablaba desde la pasión hacia toda esa diversidad biológica. En esas visitas también reflexionamos, gracias a la visión del arquitecto Rafael Alcántara, sobre la importancia especial del descampado de Miraflores si geográficamente éramos capaces de contextualizarlo en la ciudad, imaginando un gran “Green Matrix (Matríz Verde)” como acuñó Munford en “Historia de la Ciudad”, proponiendo una “lengua verde” que conectaría el campo con el centro histórico. Esa última visita hace dos semanas fue especial al contar con el artista mejicano Abraham Cruzvillegas, quien desde la generosidad supo interpretar la importancia de este lugar y todo el conocimiento hacia él que nos brindaba Rafa Tamajón en su pieza artística “El Campo de la Verdad”, una serie de collages que incluyen imágenes de las especies del descampado expuesta en el C3A como parte de la exposición Futuros Abundantes.  

Uno de los collage de Abraham Cruzvillegas de la serie "Campo de la Verdad"

Todas estas reflexiones y sueños acerca de un nuevo concepto de ciudad que nos acerque al campo no son propias. En febrero de 2022 se celebró un gran congreso internacional financiado por la Fundación Benetton donde diferentes ciudades del mundo compartieron experiencias de proyectos para “espacios abandonados”, un archivo impresionante de proyectos multidisciplinares hacia descampados, solares y zonas “residuales” de la ciudad que hoy más que nunca deberíamos estudiar. 

La catástrofe ecológica acontecida en el solar de Miraflores debería servir para agitar las conciencias y comenzar a “copiar” esas experiencias nacionales e internacionales donde otras comunidades están poniendo en valor lo que aquí consideramos que no lo tiene. Es cuestión de tiempo y con la ayuda de todos los colectivos interesados lo conseguiremos. No podemos seguir habitando Córdoba desde el antropocentrismo. No estamos solos. El futuro es multiespecie o no hay futuro. 

 

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